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El Sátiro Borracho

                              

                       
                            A R.D.
Pimplando en copa salivada por Baco,
que leva en diestra, con la cual forja el verso;
mugriento el traje con un timbre a sobaco,
traza el periplo desde la noche inmerso.

Errante Sátiro no niega la botija
que le solaza la excusa de un edén:
falso calor de temporal cobija
que le entorpece su pena con desdén.

Aunque la mano tenga muy ocupada,
no resta el pulso para templar la cuerda,
es cual el filo de una agresiva espada

que escinde el cuello del enemigo en lucha.
¡Impera el Sátiro, aunque su juicio pierda!,
y del traspiés, la gracia sea mucha.



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