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MISTER RAVEN - A Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe

Acá te manifiestas hurgándote las noches
sujetas a tus hombros –candiles trasnochados
que lanzan luz revuelta por la calle de ortigas-;
¡Hortelano en invierno padeciendo tormentas!

Cayó en ti la fortuna del pan perecedero,
los martirios que al alma revierten la moneda,
la talega roída que no guarda ni polvo,
el beso de la amante que tampoco se obtuvo.

El estrago fue un cuervo ruinoso e insistente
pernoctando en tus ojos, como aquél arrebato
que no se solicita ni produce algún mérito.

Escribo estas palabras para que no sofoques
ese viaje maldito que plagó tus semanas.
¡Con la muerte habitaste decretando su infamia!


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